viernes, 2 de noviembre de 2007

Lopez y el imperio del mal

Hola lectores, aqui esta Zapp de nuevo, tras una larga pausa debida al cansancio, para contaros un par de ralladas. Hace cosa como dos semanas, el Nimbus se estrello en la tierra, y las reparaciones son cojonudamente caras, de hecho cada motor cuesta unos 68 euros en el feubert, asi que he tenido que buscar empleo, y no habia sitio mejor que el origen del mal, Marina D'Or ciudad de vacaciones, o como me gusta llamarlo, "El Imperio del Mal".

Ahh, Marina D'or, si alguno de vosotros lee la biblia (yo la leo todas las noches porque soy Baptista...), sabra que el edificio mas magnifico de babilonia era una torre (bueno, segun los expertos era un zigurat), llamada, valga la redundancia, la Torre de Babel. Segun cuenta ese cochino libro, se trataba de un lugar lleno de gente de distintas regiones, donde se hablaban multitud de idiomas y se pecaba (follaba) a lo bestia. Pero eso le tocaba los güebos a dios y decidio cargarsela, matando a todos esos fornicadores y mandandolos al infierno.

El imperio del mal es algo muy similar. Si se dispusieran todas esas torres de sublime acabado y fastuosos muebles procedentes de oriente (vamos basura traida de China en enormes contenedores) una encima de otra, estariamos hablando de una torre de mas de 2 Km de altura. Tambien es un autentico crisol de culturas, donde conviven gentes de todas las naciones del mundo, imaginaros la cantidad de idiomas que hay, que he tenido que aprender a comunicarme en el esperanto de los imbeciles: gestos unidos a insultos (ya que estas buenas gentes no saben preguntar que hora es, pero su habilidad para dudar de la reputacion de tu madre no tiene igual).

Tambien es un lugar donde el pecado campa a sus anchas, pero por desgracia no es la lujuria, es la holgazaneria. No habia visto nada igual. Los simpaticos moritos de sonrisa permanente se llevan la palma. No es que no trabajen, solo que su ritmo es menor que el movimiento de los continentes por siglo. Me explico, para el ojo no entrenado pareceria que ese discipulo del islam alergico al cerdo, se tira 8 horas diarias en el mismo lugar sujetando una escoba sin moverse, pero la realidad es muy distinta, ya que limpian a nivel molecular, y eso lleva mucha dedicacion. Incluso cuando andan arrastrando los pies trabajan, muchos piensan que es por pereza de flexionar las rodillas, pero la verdad es que pulen el suelo.

Y que decir de nuestros queridos amigos de Europa del este? Rumania gran nacion. Esos si que se lo montan bien para no currar, se dedican a vagar de un lugar a otro cagandose en todo por la cosa mas tonta: uno no puede trabajar porque hay una araña en la habitacion, a otro le han robado el bocata y hasta que no lo encuentra no trabaja. Y asi podria estar horas, pero hay un hombre, un elegido que fue profetizado, que traeria el trabajo a marina d'or: nacio en España y se llama Lopez.

Lopez es a marina d'or lo que Moises fue para los judios: El Salvador. Perez (perdon, queria decir Lopez) trabaja por 50, su velocidad es tal que cuesta seguirle, es capaz de levantar fincas en 3 horas y de colocar 2570 accesorios de baño por hora. Es tan bueno que le calumnian, es el objetivo de todas las criticas. Todos le envidian, hasta el punto que dicen que trabaja mal, que va tan deprisa que lo deja todo a medias. Incluso comentan que pobre de su novia si lo hace todo tan rapido y mal. Si la envidia fuera tiña, marina d'or estaria llena de tiñosos.

Como reza el dicho, dadme 3 lopez y construire una piramide en 3 dias, de tanta calidad que se sera capaz de resistir el paso de 3 horas. Y que hace Zapp en marina d'or? Su trabajo y el de Lopez.

Moraleja: las prisas no son buenas.

1 comentario:

Heliconeidolon dijo...

Lopez es un incomprendido. Como la mayoría de currantes en España, que trabajan a tal velocidad que sus movimientos resultan imperceptibles a la vista del común mortal.
La próxima vez que veas a un obrero tocándose los huevos, piensa que en realidad esta meditando su siguiente movimiento con mente preclara. Que hay muchos que confunden sus profundas reflexiones con “siestas a la bartola digiriendo el bocata de calamares del bar”.

El que si que podría hacer un monográfico de los inmigrantes currantes de este país es cierto erudito cuyo nombre empieza por “P” y acaba en “ARRA” (para que nadie pueda identificarle, claro).
Tiene todo tipo de historias disparatadas relacionadas con el fascinante mundo del “inmigrante hijoputa”.
Y es que a veces no sabes si vienen porque buscan trabajo y esperanza en sus vidas o más bien es que los han echado de su país, por mantas y cabrones.