Este post no es mi historia
ya que no tengo memoria,
ni un compendio de conquistas
ya que una no hace lista.
Zapp Brannigan es mi nombre,
bien dotado como hombre,
caen rendidas a mis pies,
mis besos saben a miel.
Mi torso bien cincelado,
mi cerebro desangelado.
El Nimbus es mi carroza
donde me jinque a una moza.
La conoci en el espacio
y ella queria ir despacio,
la doblego mi carisma
luego me partio la crisma.
Lila era su nombre
y su actitud la de un hombre,
un solo ojo tenia,
pero como me ponia.
Su amigo descerebrado
y de pelo anaranjado
suspiraba amor por ella,
no me estraña, era muy bella.
Zoiberg la acompañaba,
joder que asco me daba!!
y un robot supercabron
que me llamo maricon.
Un anciano inteligente,
senil y algo demente,
regentaba sin estres
la empresa Planet Express.
Acabe conquistandola,
por supuesto emborrachandola.
La lleve a mi camarote,
y cabalgamos al trote.
Retozamos en mi nave
cuando descifre su clave,
Y aunque dijo que me odiaba,
mientras yo la penetraba
pude sentir en su cara
felicidad disimulada,
y antes de su partida
se trago mi corrida.
Despues desaparecio,
muy raro me parecio.
Y siempre que la llamaba
una maquina contestaba.
Me desespero su partida
y me di a la bebida.
Iba ciego de cazalla
cuando empezo la batalla,
y por culpa de esa perra
Brannigan perdio la guerra.
El Nimbus fue derribado
y el capitan relevado.
Y acabe en este planeta
con una sola maleta
el futuro marcado
y el calzonzillo cagado,
sin gloria y con deshonor
currando en Marina D'Or
Y trabajar envilece
por eso nunca me apetece,
y aunque se que la pereza
no es digna de mi grandeza
y un trabajo de peon
no merece admiracion,
aunque parezca un patan
no olvides que soy capitan.
Extracto del cuaderno de vitacora del ex-capitan Zapp Brannigan
sábado, 3 de noviembre de 2007
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4 comentarios:
Joder, no "cabo" en mi de asombro.
Precisamente hablábamos este sábado, Carlos y yo, de lo poco que nos gustaba a los dos la poesía, y de lo poco que entendíamos a los poetas, y ahora vas tu y nos sales precisamente con "esto".
En cualquier caso, me has conmovido con esta desgarradora historia de amor; destila romanticismo y buen gusto a “pozales”. Si toda la poesía fuese así, otro gallo cantaría.
¡Que coño! Esto es a la poesía, lo que los martillos neumáticos a los consoladores con vibrador.
Básicamente lo mismo, pero mas enérgico.
Alcemos nuestros orinales rebosantes de hidromiel y ¡brindemos por el amor verdadero!
Si Bukowsky y Gloria Fuertes tuvieran un hijo (es una union q tal solo el diablo aprovaria)escribiria poesia como tu,sigue asi,no se a donde vas pero parece interesante.
me he partido...
me he partido...
estoy llorando fermin, estoy llorando....
cuidate, besos.
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